Desde Sevilla nos llega este curioso corto hecho por fans de Street Fighter y Tekken . Pero no hablamos de unos fans cualquiera, y...



Desde Sevilla nos llega este curioso corto hecho por fans de Street Fighter y Tekken. Pero no hablamos de unos fans cualquiera, y es que estamos ante auténticos especialistas de cine y TV, que para variar un poco y hacer algo dirigido y creado por ellos mismos, decidieron crear esta maravilla de corto que nada tiene que envidiar a otros que podemos encontrar por las redes. Rodado en el garaje del director y con cuatro cosas de atrezzo, han conseguido transmitir de una forma muy cercana, el espíritu clásico de estos dos juegos pero con un toque de reimaginación, situándolos en un gimnasio cuán adoradores de hierro. Como curiosidad, en la primera jornada de rodaje uno de los integrantes quedó inconsciente (gajes del oficio) y tuvieron que posponerlo durante dos semanas. Para que veáis el entusiasmo que le pusieron al asunto. Y sin más, disfruten.


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Este post iba a ser publicado antes de la ceremonia de los Oscars, pero entre que lo terminab...


Este post iba a ser publicado antes de la ceremonia de los Oscars, pero entre que lo terminaba, no lo terminaba, me quedaba embobada viendo fotos de Alicia... me pasaron una serie de catastróficas desdichas en lo que respecta a la organización de mi tiempo. Igualmente el motivo sigue siendo el mismo, hablaros sobre quién es para mí la actriz del año;

Alicia Vikander


Pocas cosas se saben de esta Sueca de 27 años, que a los 9 entró en la Real Academia Sueca de Ballet. Iba a ser bailarina profesional hasta que a los 16 años una serie de lesiones le fueron alejando poco a poco de su sueño para acercarla a su destino, el mundo de la actuación. 

Hija de actriz empezó con pequeños y modesto cortometrajes en su país de origen y personajes esporádicos en la tv. Poco a poco fue ganando presencia hasta conseguir un papel regular en una serie llamada Andra Avenyn. Hasta que en 2009 llamo la atención de Joe Wrigth  (director de Orgullo y prejuicio) gracias a Pure, una película independiente, gracias a la cual le terminó ofreciendo un pequeño papel en Ana Karerina




Unos cuantos cortos mas y alguna que otra película y BOOM se le presentó la oportunidad de dar vida a Carolina Mathilde de Hanover Reina de Noruega y Dinamarca en la película Un asunto real. El filme llego a Hollywood de la mano de una nominación a los Oscars como mejor película de habla no inglesa. No gano la estatuilla,pero el mundo ya la conocía. Y desde entonces ha sido un no parar.



2012 El quinto poder junto a Sherlock Holmes (Benedict Cumberbatch)
2013 Testamento de juventud con Jon Nieve (Kit Harington ).
2014 Son of a Gun con Obi Wan-Kenobi (Ewan McGregor).
2014 El séptimo hijo (Fallida superproducción que se supone que iba a arrasar en la taquilla veraniega del 2014, pero que finalmente pasó sin pena ni gloria).

Y en 2015 Ex Machina, dirigida por Alex Garland, que nos regaló 28 días después hace ya 14 años... OMG como pasa el tiempo, en fin.



Ex Machina sin llegar a ser una gran superproducción, porque seamos sinceros, aunque no se haya grabado con la cámara del primo Garland, no ha contado tampoco con toda la maquinaria de Hollywood ni con una superproductora detrás que hiciese realidad todos los caprichos del director. No obstante se ha rodado con mucho ingenio y sobre todo con mucha paciencia ya que la película se grabó como un live action, es decir, sin efectos especiales o croma. Se filmó digitalmente en Resolución 4K durante cuatro semanas durante el verano del 2013. Y en los 2 años siguientes se incluyeron todos los efectos especiales en post-producción, es decir, trabajo de chinos.

Por todo el trabajo bien hecho, empezando por una historia muy buena, un guin igual de bueno, grandes interpretaciones y geniales efectos digitales, la película consiguió meter cabeza en los Globos de Oro (Alicia Vikander nominada a mejor actriz de reparto) yyyyyyyyyyyyyyy en los Oscars (Mejor guion original y Mejor Efectos Especiales). Nada mal.
Y a parte ella Mejor Actriz de Reparto por "La chica Danesa" en los Oscars.

En los Globos Alicia no tuvo suerte... Kate Winslet se llevo el secundario por Steve Job. Y Brie Larson el principal por The Room.
Pero en los Oscars su fortuna cambio y BOOM, premio para ella y para la película por lo efectos. Subidóoooooon doble!!!




La carrera de Vikander parece imparable, imagen de Louis Vuitton desde el 2015, y es que sabe lucir sus diseños como nadie. Y lo mas importante sabe escoger muy bien sus papeles. Tiene proyectos a la vista muy muy muy interesantes.

By the way... si no habeis visto The Man from U.N.C.L.E dejad de leer esto ahora mismo y empezar a verla, porque es una de las películas que más he disfrutado este verano. Y ojalá se cumplan los rumores y hagan una segunda parte *.*





PD: Sigue siendo un misterio sin resolver para mí, el por qué  en los Globos ella estaba nominada como actriz principal por la chica Danesa y en los Oscars por el mismo papel iba en la categoría de Mejor actriz de reparto. Si alguien lo sabe por favor que comente y me lo explique.

Varios son ya los años que lleva el bueno de Leo aguantando las bromitas sobre su NO Oscar. Ha ha...


Varios son ya los años que lleva el bueno de Leo aguantando las bromitas sobre su NO Oscar. Ha habido de todo: vídeos, memes, parodias, sketchs, etc., pero lo que no tenía (que nosotros sepamos) era juego... ¡Hasta ahora! Y es que los chicos de The Line (sí, los autores del increíble Super Turbo Atomic Ninja Rabbit) nos traen este fantástico juego que respira amor por lo retro por los cuatro costados.

El juego lo tiene todo: Items, bonus stages, combos, enemigos y... bueno, será mejor que lo descubráis todo por vosotros mismos. ¿Conseguiréis el Oscar controlando a Leo? ¿Lo conseguirá él en la vida real? Lo primero lo podréis comprobar ahora mismo, para lo segundo habrá que esperar aún unos días.

¡A MACHACAR BOTONES!

Hoy recorreremos y analizaremos sin spoilers, la única (por ahora) temporada de Master of None ,...


Hoy recorreremos y analizaremos sin spoilers, la única (por ahora) temporada de Master of None, una de las grandes sorpresas televisivas de 2015, que llegó a Netflix sin hacer apenas ruido y terminó por convertirse en una de las comedias más ambiciosas de los últimos años. Y no, no estamos ante uno de esos casos de obras ambiciosas que se quedan en vanas pretensiones, Master of None es ambiciosa, pero humilde, muy humilde.


A través de la particular, pero a la vez anodina, vida de Dev, sus creadores Ansari y Yang nos transmiten sus inquietudes, las de esta generación que nos ha tocado vivir (la de los actuales treintañeros) y lejos de quedarse en un salomónico discurso, huyen del sermón al uso aportando diferentes puntos de vista sobre los temas que deciden plantear. Así pues, observamos los problemas que nos abordan a diario (y otros que consideramos, a menudo, ajenos) desde varias perspectivas que nos dirigen a una conclusión común. Es difícil no estar de acuerdo con lo evidente. A veces nos cuesta verlo, y otras a pesar de verlo, reconocerlo, pero Ansari y Yang se las apañan para que todo fluya de manera orgánica y lleguemos a conclusiones obvias, pues al final por muy especiales que nos creamos, pertenecemos a una generación, y como tal, tenemos claros problemas e inquietudes en común.


En el apartado técnico destacar ese tono, esa fotografía tan distintiva y habitual del cine indie, que intensifica la cotidianeidad que se quiere transmitir y que, en esta era seriéfila repleta de series con fotografías al uso, se agradece bastante. La banda sonora no es destacable, pero cumple bastante bien con su función. Los guiones son sobresalientes y convierten a cada episodio en una pequeña joya, que bien podrían funcionar en solitario como películas, pero que conjugan un todo aún mejor.


En cuanto al reparto, aunque hay algunos secundarios mejores que otros, Dev y Rachel se convierten en los reyes indiscutibles de la serie. La química entre los dos, consigue traspasar la pantalla y te hace partícipe de sus idas y venidas. Su simpatía, naturalidad y carácter los convierte en muy poco tiempo en personajes entrañables. Además, contaremos con un reducido y variopinto plantel de secundarios que son utilizados inteligentemente según la trama lo requiere, y con varios cameos de lujo que harán las delicias de los más exigentes.


Aunque la serie tiene un hilo argumental troncal (muy bien difuminado, todo hay que decirlo), toca un tema diferente en cada episodio, ya depende de tí, con cuál te sientas más identificado. Lo que sí es común en todos es su humor: ácido, anecdótico y sobre todo, crítico, muy crítico. A lo largo de toda la temporada se explorarán temas como el machismo y los micromachismos, el racismo y los estereotipos raciales o el poco valor que le damos a las personas mayores.


En definitiva, la serie te hará reír, involucrarte y en ocasiones, te incomodará positivamente. Nadie lo esperaba, llegó sin avisar, pero Master of None se convierte ipso facto, en una de las obras maestras de la televisión contemporánea. ¿Tendrá más temporadas? Aún no se sabe (pero el éxito de crítica nos hace intuir que así será). ¿Son necesarias? Si son así de buenas, la respuesta es SÍ.

Y recuerda, si aún no tienes Netflix y estás pensando darte de alta para ver Master of None o cualquiera de las otras series de su catálogo, no te olvides de visitar nuestro artículo 8 sugerencias que mejorarían la experiencia Netflix España.

Muchos de los que ya rondamos la treintena, y que llevamos dándole a los videojuegos desde pequeñ...


Muchos de los que ya rondamos la treintena, y que llevamos dándole a los videojuegos desde pequeños, tenemos un lugar reservado en nuestro corazón para esa obra maestra que fue Monkey Island. ¿Qué podemos decir de este clásico atemporal? Seguramente, nada nuevo, pero hoy nos gustaría recordar un hecho que empezó como una broma para los fans en la primera entrega y que acabó convirtiéndose en un "metaguiño" en la tercera entrega, de la que ya no formaría parte su creador original, Ron Gilbert.

Todo empieza en The Secret of Monkey Island, cuando llevamos a Guybrush por un bosque y en este encontramos un tronco hueco. Si intentamos mirar a través de él nos sale el mensaje que véis en la captura del juego: "Inserta disco 22 y pulsa botón para continuar". Evidentemente, y aunque esto pueda ser una autorreferencia la gran extensión del juego, no existe ningún disco 22 (la versión original del primer Monkey Island salió a la venta en tres diskettes) pero en la época, muchos de los jugadores que se encontraron con este mensaje no dudaron en llamar a Lucas Arts (por aquel entonces LucasFilm Games) argumentando que en el juego que ellos habían comprado faltaba dicho disco 22. La compañía haría un guiño a estos fans que llamaron preocupados en la siguiente entrega del juego.

En Monkey Island 2: LeChuck's Revenge, Guybrush se da de bruces con una "cabina telefónica" en medio de la jungla. Si optamos por usarla, nuestro pirata marcará un número automáticamente y nos pondrá en contacto con un agente de soporte de LucasFilm Games, en clara referencia a lo que comentábamos antes. Entre las opciones que nos ofrecen las líneas de diálogo tenemos de todo: desde preguntas sobre cómo seguir adelante en el juego hasta otras sin sentido como ¿De dónde vienen los niños? Sin embargo, la que aquí nos interesa es la que podéis leer en la segunda línea de diálogo: Who thought up that dumb stump joke? que en español sería algo como:  ¿A quién se le ocurrió esa estúpida broma del tronco hueco? 

Es decir, que los jugadores pueden usar a Guybrush para "llamar" a la propia compañía y quejarse de que les tomaran el pelo. Creo que en la historia de los videojuegos ha habido pocos ejemplos tan geniales de metaficción.

La cosa no acabaría ahí y es que LucasArts (ahora ya sí) debía a los fans el mostrarles qué se encontraba al otro lado de ese tronco hueco. Y así lo hicieron. En The Curse of Monkey Island, la tercera entrega, Guybrush tiene, una vez más, la oportunidad de meter la cabeza por un agujero. Al hacerlo, para sorpresa de dichos fans, su cabeza aparece por el tronco hueco del primer juego y la escena adopta los gráficos de este, haciendo las veces de un portal interdimensional entre los dos títulos de la saga.

Detalles como este son los que hacen de una saga como Monkey Island, que ya es grande de por sí, una auténtica obra maestra atemporal que no debería perderse cualquiera que tenga un mínimo aprecio por esto de los videojuegos.

Fuentes
Podcast Tu No Has Tenido Infancia - Programa #28 - Monkey Island 
ion litio - The Secret of Monkey Island

Gracias a Syfy esta tarde a las 19:45 podremos disfrutar de los dos primeros capítulos de Buff...


Gracias a Syfy esta tarde a las 19:45 podremos disfrutar de los dos primeros capítulos de Buffy Cazavampiros. Quizá a algunos os dé pereza volver a ver el día a día de la cazavampiros más famosa de la historia de la televisión, y es por esto que quiero daros 10 razones para volver a disfrutar de la serie:

1. Revivirás tu adolescencia

Cuántos de los que estáis leyendo esto no habéis deseado en algún momento de vuestras vidas volver a los años 90, cuando las únicas preocupaciones eran saber si iba a entrar Nietzsche en el examen de filosofía, o si conseguirías completar la Pokédex (de aquella época solo tenía 150 Pokémon), o si la merienda sería un bocata de Nocilla o chorizo. Pues bien, gracias a Buffy, durante 45 minutos nos volveremos a sentir así. Reconcíliate con tu yo adolescente. Sé el hípster hoy que en tu adolescencia, siendo quien eras, no pudiste ser.

#alas11encasa

2. Buffy como heroína

Después de que Xena: la princesa guerrera entrase de lleno en nuestras vidas, apareció la segunda y no por ello menos importante heroína rompe clichés de la época.
Buffy Anne Summers, natural de Los Angeles (California), se ve obligada a abandonar su tranquila vida como la chica más popular de instituto por culpa de su destino: derrotar a las criaturas de la noche, proteger a la humanidad y evitar el apocalipsis… ahí es nada, y eso que la muchacha solo tiene 15 años al comienzo de la serie. Pero bueno, ella se calza sus plataformas, se viste con sus mejores galas y sale a patrullar la cuidad cada noche después de hacer los deberes.
Y para dejar bien claro que no es como las demás adolescentes que esperan que el chico guapo de turno las invite al local más de moda de la época, ella se presenta allí y se liga al tío bueno de turno que resulta ser un vampiro (todo esto antes de que se pusiese de moda intimar con vampiros que van al instituto y brillan a la luz del sol. Lo hizo cuando era peligroso, cuando existían callejones con alcantarillas de las que salía un vapor espeso que enturbiaba el ambiente).

#viviendoallimite

3. Villanos de todos los colores y sabores

¿Os gustan los vampiros, demonios, zombies, trols, serpientes, licántropos, momias, robots, brujas, dioses, bichos gigantes, marionetas, fantasmas, etc...? Pues Buffy es vuestra serie. No hay criatura que se repita dos veces. Y si no hay mitología de donde arañar bichos, van y se inventan a una. 
Pero no siempre el mal tiene que ser encarnado por una criatura sobrenatural. Buffy nos mostrara cómo en ocasiones el mal más malvado, y por el ello el más difícil de combatir, es el generado por la humanidad. 

#coleccionesdecromosvillanosdepanini

4. Joss Whedon

A mucha gente hoy en día le sonará el nombre de este director cincuentón gracias a Los Vengadores. Pero hace menos de 6 años, fuera del ambiente seriéfilo, poca gente lo conocía. Su fama no ha venido de la noche a la mañana. En su palmarés figura una nominación a los Óscars, por el maravilloso guion de Toy Story. Si eso os parece poco, también es el padre de series como Agents of S.H.I.E.L.D., Doctor Horrible, DollHouse y Firefly, y de películas como La Cabaña en el bosque o la nueva versión de Mucho ruido y pocas nueces. Y si nos volvemos a centrar en el mundo del guion, también es el responsable de Atlantis y de la infravalorada Titan A.E. 

#Whedonesdios

5. Secundarios roba planos que también nos robaron el corazón y que se hicieron imprescindibles en Sunnydale.

Sus apariciones al comienzo fueron breves, de hecho, algunos personajes estaban destinados a ser carne de un solo capítulo, pero algo en ellos cautivó a la audiencia y al propio Whedon.

- Spike: apareció en la serie como villano para una temporada. Pero el carisma y el bien hacer de James Masters, hizo que se quedase con nosotros hasta el final de la serie, adquiriendo cada vez más protagonismo hasta hacerse imprescindible.


- Tara: Es uno de esos personajes que van escribiendo su propia historia a medida que van pasando los capítulos.  De hecho, Amber Benson tenía un contrato "por obra y servicio" y a pesar de eso terminó apareciendo en más episodios que otros de sus compañeros que si eran considerados por contrato personajes recurrentes.


- Anya Jenkis/Anyanka: Es uno de los personajes más completos y complejos de la serie perfectamente interpretado por Emma Caulfield. Muchos de los momentos más divertidos e hilarantes de la serie se los debemos a ella y a su intento por volver  a encajar en la sociedad humana.

#soysolounsecundarioperoentrareentumentepisandofuerte

6. Musical: 6X07 Once more, with feeling

El capítulo del musical merece un punto propio, pues no solo es un capítulo inmenso si lo analizamos por la calidad de las canciones, las coreografías y las interpretaciones. Sino porque además es un episodio que encaja a la perfección dentro de la temporada. Y no es solo que encaje, es que la serie no se entendería sin ese capítulo, ya que continúa la trama del capítulo anterior y nos adelanta cual será toda la línea argumentativa de esa temporada.

Para servidora es y será siempre el mejor capítulo de la historia de las series.

#arteensolsostenido

7. Spin-off

Si bien la serie vio su fin tras 7 temporadas y 144 capítulos, su historia no lo hizo. La rumorología cuenta que fue su protagonista, Sarah Michelle Gellar, quien puso fin a la serie por miedo a encasillarse en el papel. Por lo que el 23 de Mayo de 2003 vimos el último capítulo. Lo que no significó el final de las aventuras de Buffy y sus colegas. Whedon, un enamorado de los cómics, decidió continuar la serie vía papel impreso. Por lo que para ser fieles a los hechos deberíamos hablar de una serie de 8 temporadas de las que la última consta de 40 cómics. Recientemente Whedon ha dicho ya que habrá una novena temporada, pero está pensando en algo para que no se le vaya tanto de las manos como la anterior.

#largayprosperavida

8. #LoveWins

¿Sabes esos amores perfectos que existen en algunas series y hacen que tu vida te parezca miserable porque no logras encontrar el amor mientras que todo el mundo a tu alrededor vive feliz en pareja?
Pues Buffy es tu serie porque es como la vida real; con amores no correspondidos, traiciones, celos, decepciones, muertes, separaciones, reconciliaciones, etc... El amor existe, pero no es perfecto.
Whedon se atrevió como pocas series de la época emitidas en horario familiar a mostrar relaciones amorosas entre personajes de diferentes razas y mismo sexo.

#cuandozarpaelamor
9. Se reinventa

Mucha gente cuando digo que Buffy Cazavampiros es mi serie favorita de todos los tiempos, me mira con cara de "pero si es una simple serie de Vampiros..."  y entonces me pongo a escupir cuan llama desbocada todas las virtudes de la serie.

Buffy es más que una serie de vampiros. Quizá comenzó siendo solo eso pero terminó siendo una serie que maduró y evolucionó al mismo tiempo que lo hacían sus personajes. Es una serie que lleva al extremo el humor sarcástico, que se ríe de sí misma y que al mismo tiempo se respeta. Tan pronto te plantea un dilema existencial sobre cuál es el papel que cada uno juega en el universo o te habla de la muerte sin tapujos o de las adicciones que consumen a la gente como te presenta un capítulo sobre un tío que lleva una loncha de queso pegada en la cara o te saca a Drácula, el vampiro más famoso de la literatura, sin cortarse un cacho.

#whoppercondobledequeso

10. La unión hace la fuerza

Aunque la serie lleve el nombre de Buffy y todo gire en torno a ella, queda más que claro desde el minuto uno que Buffy no sería quien es, y lo más importante, no seguiría con vida, sin sus amigos: Willow, Xander y Giles, que en más de una ocasión arriesgaron sus propias vidas por la de la cazavampiros.
Porque no nos olvidemos que a pesar de que es la elegida, es una simple mortal, aunque de simple tiene poco porque bien podría haber sido una de las cinco tortugas ninja, ya que es adolescente y una se maneja bastante bien con las armas.

#scoobygang

Abordar cualquier valoración sobre The Leftovers es tremendamente complicada y sencilla al mismo...


Abordar cualquier valoración sobre The Leftovers es tremendamente complicada y sencilla al mismo tiempo. Complicada porque es evidente que no es una serie para todos, y sencilla, porque si te dejas llevar por ella, apenas vas a poder encontrarle defectos.

Es cierto, la primera temporada aunque fue brillante tenía alguna que otra cosa que podía mejorar, cuestiones como el ritmo o la gestión de los sucesos, poco más. Era inevitable pensar qué podría pasar si de cara a la segunda temporada pulían estos pequeños aspectos, qué podríamos encontrarnos, si realmente conseguirían hacer un producto sobresaliente. Pues ya ha terminado la segunda temporada y podemos opinar con fundamento: la segunda temporada de The Leftovers es una de las mejores temporadas que se haya creado en la televisión norteamericana.


Pero, ¿qué ingredientes han hecho posible todo esto? Lo primero y más importante, es que ya había una gran base sobre la que construir, pero si a eso le sumamos un inteligentísimo cambio de aires que nos ha dejado ver lo mismo desde otra perspectiva, nuevos puntos de vista, nuevos conflictos, etc., el producto no puede hacer más que subir como si de un bizcocho en el horno se tratase.

Damon Lindelof y Tom Perrotta (recordemos, el autor original del libro en el que se basaron para crear la serie, o al menos su primera temporada) saben perfectamente lo que se hacen, saben el producto que tienen en sus manos y hacia dónde quieren dirigirlo, y ello se transmite en cada uno de los episodios de esta segunda temporada. El público fiel a la serie ha sido recompensado, los que no estaban del todo convencidos han sido afianzados, y la crítica positiva ha sido unánime. Todos estos argumentos han sido más que suficientes para la HBO para, a pesar de que la serie tenga la mitad de la audiencia de la temporada pasada, haya sido renovada por una tercera y última temporada, porque saben el gran producto del que son poseedores, que van a ser solo tres temporadas pero redondas, y que vistas de manera global y con el tiempo, serán justamente valoradas.


Pero adentrémonos en la serie, ¿qué nos hemos encontrado esta temporada? Para empezar, todos nuestros protagonistas se han mudado a Jarden, pueblo rodeado por un parque llamado Miracle, en el que la tragedia del 14 de Octubre (recordemos que desapareció de forma repentina y súbita el 2% de la población mundial) pasó de largo. Ninguno de sus habitantes ascendió, y el resto del mundo no puede evitar mirarlos como el lugar al que hay que peregrinar por obligación.
Con la llegada de nuestros protagonistas a esta nueva localización (ya que ya no tenían nada que hacer en Mapleton) y su unión con los nuevos protagonistas de la zona, surgirán nuevos conflictos interesantes desde el punto de vista sociológico, filosófico, teológico y ético.


Los acontecimientos suceden de forma incesante a diferencia de la calma que se tomaban en la primera temporada (una de las cuestiones más criticadas en su momento) pero lo hacen igualmente con buena letra. El reparto es inmejorable, y al ya habitual, se han unido además nuevos actores que se han movido como pez en el agua en sus personajes, con sus demonios y sus traumas, con sus secretos y sus acciones, y no han hecho más que sumar a la ecuación. Mención especial para Justin Theroux (nominación a mejor actor en los grandes galardones YA) que termina de convertir a su sufridor Kevin Garvey en un personaje inolvidable, y para Christopher Eccleston que vuelve a dejarnos con algunos de los mejores momentos de la temporada gracias a su enternecedor y decidido Padre Matt.


The Leftovers no es una serie fácil de digerir, te incomoda, te revuelve las tripas, es devastadora desde casi cualquiera de los puntos de vista desde los que se aborda, pero necesaria, muy necesaria. Necesaria porque te hace cuestionarte multitud de aspectos, y cuestionarse siempre es sano y constructivo. Cada uno de los personajes está inmerso en su propio y particular viaje iniciático en el cual sigue reinando de manera generalizada el desconcierto, y aunque algunos tardan mucho más que otros en encontrarla, todos acaban vislumbrando su luz al final del camino, aunque esta luz no es siempre la que les gustaría. La ambigüedad sigue siendo una de las principales bazas de la serie y a veces, tendremos que decidir nosotros desde el sofá de nuestra casa, si lo que acabamos de ver está bien o mal. Nosotros decidiremos si es justificable el comportamiento de los Murphy, si están en lo correcto los nuevos culpables remanentes de la mano de Meg, y si los Garvey se merecen los unos a los otros, entre otras cuestiones.


Como podía esperarse de la HBO, desde el punto de vista técnico la serie sigue siendo impecable. La fotografía, la música, la factura de alguna de sus escenas, todo y absolutamente todo en la serie está medido y tratado con mucho mimo, y se agradece cuando vas a dedicarle una hora a cada episodio, y cuando lo comparas con otras series, es inevitable que la mayoría salgan perdiendo.
Por otro lado, y aunque en menor medida, la serie nos sigue dejando momentos absolutamente oníricos y abstractos, postura que llega a su máximo esplendor en el valiente y memorable episodio ocho de la temporada.


The Leftovers sigue siendo la misma serie de siempre, pero mejor. Una serie en la que la explicación de los misterios no es la protagonista, sino el cómo reacciona el mundo a lo que sucedió y cómo deben convivir con ello a diario. Una serie en la que te tienes que olvidar de la meta, y disfrutar del camino.


La temporada vuelve a tener su premisa, nudo y desenlace como ocurrió con la primera temporada, y bien podría terminar como serie con el final que nos hemos encontrado, pero hay que destacar, que aunque cada temporada puede funcionar por separado, en los planes de los creadores está hacer de la última temporada, una que funcione esta vez sí de cierre final global, eso sí, con su toque ambiguo que es la marca de la casa. Dicho todo esto, solo nos queda esperar ver qué nos tienen preparados para la temporada final (de la que ya han dicho que Kevin Garvey Sr. va a tener bastante peso en ella) y confiar en que como mínimo, sea igual de talentosa que esta sobresaliente y terriblemente emocionante segunda temporada, que la ha consolidado como uno de los mejores productos actuales de la parrilla televisiva americana por méritos propios.

Jean-Claude Van Damme, icono indiscutible del cine de acción de los 80 y 90 fue para muchos (y aun...

Jean-Claude Van Damme, icono indiscutible del cine de acción de los 80 y 90 fue para muchos (y aunque creáis que no, lo sigue siendo) uno de los grandes referentes del género. Tanto es así que para gran parte de aficionados a las películas de hostias finas y tollinas, entraría de lleno en la lista de los cinco grandes del cine de acción de la época: Arnold Schwarzenegger, Silvester Stalone, Chuck Norris, Steven Seagal y Jean-Claude Van Damme. (Esta lista, por supuesto, no es definitiva y aquí cada uno la elaborará según sus gustos, opinión, etc.).

Es cierto que quedarían fuera de este top 5 de machacas ochenteros y noventeros grandes figuras como Bruce Lee o Bruce Willis y, si nos adentramos en los últimos años de los 90, encontramos aún más nombres como Jet Li o Jason Staham. Sin embargo, creemos que la repercusión e influencia de estos no fue tan grande como la que causaron los primeros. Mención aparte merece Bruce Lee, que podríamos situar como el gran referente, al margen de esta lista de cinco, pero también es verdad que el estilo de sus películas era distinto y su época también, por eso hemos querido hacer especial énfasis en que esta lista se reduce a los años 80 y 90.

Jean-Claude Camille François Van Varenberg, su nombre real, saltó a la fama en una época grandiosa para dos industrias hoy poderosas: el cine y los videojuegos. En esos años vieron la luz películas que siguen muy vigentes en nuestros días, ¿alguien dijo Regreso al Futuro?, razón por la que a los 80 se les recuerda como una de las grandes décadas del cine. Además de eso, actores como Van Damme contribuyeron a la renovación y resurgimiento las películas de combates cuerpo a cuerpo que, en el año en el que se estrenó su primera película, Contacto Sangriento (1988), tenían ya muy poca popularidad (atrás quedaba la época dorada del cine de Bruce Lee y los que le siguieron).

Para los videojuegos, la industria empezaba a recobrar fuerzas, gracias sobre todo a Nintendo, tras la llamada Crisis del videojuego de 1983 y se metía de lleno en una época (principios de los 90) de grandísimos títulos. Una época en la que la relación entre las dos industrias se haría más fuerte que nunca y que daría lugar a más fracasos de éxitos. Sin embargo, la influencia recíproca entre cine y videojuegos no siempre significaría adaptaciones de videojuegos a películas o viceversa. Los videojuegos empezaban a tener presencia en el cine, ya fuera en forma de guiño, como parte de la trama o simplemente en escenas concretas y la estética de carteles de películas o el parecido físico de algunos actores, entre otros aspectos, servirían de fuente de inspiración para artistas gráficos y diseñadores del mundo del videojuego. En este aspecto es donde queremos centrarnos fijando nuestra atención a la figura de Jean-Claude Van Damme. ¿Su influencia en los videojuegos va realmente más allá de su más que consabida interpretación del Coronel Guile en la fallida Street Fighter: La última batalla? Hágamos un repaso por los personajes de videojuegos que, de una u otra forma, han tomado como inspiración al actor belga.

Johnny Cage, de la saga Mortal Kombat

El primer ejemplo de estos personajes de videojuegos inspirados en Van Damme es obviamente Johnny Cage. No es casualidad que el trasfondo de este personaje de Mortal Kombat incluya detalles como su profesión, actor de películas de acción de Hollywood, o que sus iniciales sean las mismas (JC), o que en su repertorio de ataques ambos incluyan el split o apertura de piernas para atacar por bajo, o la más evidente, que Johnny Cage luzca la misma indumentaria que Van Damme en Contacto Sangriento. Demasiadas coincidencias.


El propio origen de la saga Mortal Kombat está tan íntimamente ligado a Jean-Claude Van Damme que incluso podríamos decir que el actor belga es la razón de ser de la saga de juegos de lucha creada por Midway en 1991. Seguramente Mortal Kombat no sería lo que es si Van Damme hubiera aceptado el contrato que Midway le puso sobre la mesa en el que le ofrecían hacer un juego de lucha basado en un torneo a muerte en el que él sería el protagonista (¿El juego oficial de Contacto Sangriento?). El belga rechazaría esta proposición porque ya estaba en conversaciones con otra empresa para hacer su propio juego. Un juego que nunca vería la luz, así que al final, como decimos en mi tierra, ni chicha, ni limoná.

Lo que pasó después es de sobra conocido por todos. En lugar de Van Damme, pusieron a Johnny Cage que sería una especie de homenaje al belga y con los años la saga se convertiría en una de las mayores franquicias de videojuegos de lucha de la historia. ¿Seguirá Van Damme arrepintiéndose de haber rechazado la propuesta más de 20 años después? Segurísimo que sí. 


Bailemos

El grafismo de Robert García en la portada de Art of Fighting (1993)

No hace falta especificar qué personaje de la portada de este juego está inspirado en Van Damme. ¿Por qué aparece su imagen en un juego que no tenía ningún tipo de acuerdo con el actor belga? Bien, la "culpa" de este asunto la tiene el artista gráfico encargado de realizar esta y otras muchas portadas de diferentes juegos. Hablamos del japonés Shinkiro, un referente de este mundillo durante los últimos 25 años.

Como nos explican en el portal Cultura Neo Geo, este artista gráfico ha recibido numerosas críticas a lo largo de su carrera profesional por inspirarse en actores de Hollywood para representar a los personajes de sus portadas, sobre todo a principios de los 90. El parecido no se limita solo a la cara, sino también a la postura, como vemos en este ejemplo donde también se imita la pose del actor en la portada de la película Libertad para Morir (1990). Esta imagen de un Robert García muy parecido a Van Damme sería igual en las portadas de las distintas versiones del juego (Neo Geo, Mega Drive, etc.).


   

El cuerpo de Solid Snake en Metal Gear Solid

Y sí, nos referimos solo al cuerpo, porque la cabeza de Solid Snake estuvo inspirada en la jeta de Christopher Walken. Está claro que en Contacto Sangriento Van Damme lucía un cuerpo digno de un dios griego. Él mismo ha comentado en más de una ocasión lo que sufrió para llegar a ese estado de forma hercúleo con el que deslumbró en su debut. Si bien, este detalle no haría que la película fuera mejor o peor, pero sí haría que el público se fijara en él, entre ellos, un Hideo Kojima para el que el cine es sin duda una de sus principales fuentes de inspiración a la hora de hacer videojuegos.

Duke Nukem

Es cierto que el protagonista de uno de los shooters más populares de los 90 no guarda ninguna relación directa con el actor belga, pero es innegable que Duke Nukem, como concepto de personaje, supone un batiburrillo de tipos duros de la época, entre los que se encuentran personajes interpretados por todos y cada uno de los actores del cine de acción de los 80 y 90 mencionados al principio de este artículo. Este tipo es un cliché andante que fuma puros y dispara a todo lo que se mueve.


Bryan Fury, de la saga Tekken

El caso de Bryan Fury es bastante curioso ya que, al igual que algunos personajes de los que hemos hablado, no guarda una relación directa con Jean-Claude Van Damme. Sin embargo, la historia que nos cuenta su origen en Tekken 3 es muy parecida, por no decir igual, al argumento de la película Soldado Universal, protagonizada por Van Damme y Dolph Lundgren en 1992.

En la película, estos dos soldados americanos destinados en Vietnam se matan el uno al otro. El ejército los declara "desparecidos en combate" y los envía a unas instalaciónes secretas donde les devuelven la vida convertidos en supersoldados mitad hombre mitad cyborg. La historia de Bryan Fury es muy similar. En este caso a Bryan lo mata un grupo de narcotraficantes en un tiroteo. Su cadáver lo transportan al laboratorio del Doctor Abel donde formará parte de su proyecto a gran escala: un ejército de cyborgs. No se puede negar que la historia de Bryan esté inspirada en la película.

De está película salió un videojuego para Gameboy, SNES y Mega Drive, que resultó ser el juego Turrican II: The Final Fight al que le habían cambiado algunos personajes y fondos para convertirlo en el juego oficial de Soldado Universal (chapuzas que se hacían en aquella época). El personaje al que maneja el jugador es un marine, que guarda cierto parecido con Dolph Lundgren.

Walker, en el videojuego oficial de Timecop

Una de las poquísimas ocasiones que tendríamos de controlar a Van Damme con el mando de la consola. El juego pretende ser muy realista ya que utiliza animaciones digitales de los actores y no pretende ser otra cosa que una secuela de la película en forma de beat'em up, por lo que más que de un personaje inspirado en el actor estaríamos hablando de la interpretación del mismo papel en un medio distinto. Innovador como él solo.

 A día de hoy el efecto que producen estas imágenes puede ser calificado como tosco o cutre, pero oye, a la saga Mortal Kombat le ayudó a diferenciarse y conseguir bastante éxito.

El mago de World of Warcraft en uno de los anuncios para TV del juego 

Es obvio que el personaje del mago en World of Warcraft no se basó en Jean Claude Van Damme, sin embargo, los chicos de marketing de Blizzard vieron en el belga un buen estandarte para promocionar el juego relacionándolo con este personaje. La verdad que fue toda una sorpresa ver a Van Damme promocionando un juego de tanto renombre en una época en la que, seamos sinceros, ya nadie (o casi nadie) se acordaba de él. Fue solo un año después cuando veríamos que su carrera daba un ligero repunte con el lanzamiento de su película biográfica JCVD.

El Coronel Guile en Street Fighter: The movie, el videojuego

A pesar de la obviedad que puede parecer hablar del Guile de Van Damme en un artículo de personajes de vídeojuegos inspirados en este actor, el asunto es más enrevesado de lo que se puede pensar en principio.

Desconocía hasta hace relativamente poco que la película Street Fighter: La última batalla tuvo su propio videojuego, muy al estilo de los primeros Mortal Kombat y del juego oficial de Timecop antes mencionado, ya que los combates se basaban en animaciones digitalizadas de los mismos actores de la película. ¿Qué quiere decir esto? Pues que, en este caso específico, Jean-Claude Van Damme dio vida a un personaje de videojuegos basado en el personaje de una película interpretado por él mismo, que a su vez estaba basado en el personaje de otro videojuego, Guile en Street Fighter II. Toma ya.

Lamentablemente, esta sería la única vez que veríamos al bueno de Van Damme en un videojuego de lucha, que encima es horrendo como él solo. La casualidad, o vete tú a saber qué, quiso que este juego fuera una suerte de Street Fighter que se parecía más a un Mortal Kombat, juego en el que rechazó que utilizaran su imagen por tener un acuerdo con otra empresa que al final quedó en nada.

Qué mala suerte has tenido en esto de los videojuegos, Van Damme. Menos mal que algunos de los que se inspiraron en ti para dar vida a sus personajes si pueden presumir de haber parido buenos títulos.

Fuentes:

Pacman ha muerto | Johnny Cage, el personaje de Mortal Kombat que escondía detrás a Jean Claude Van Damme
Cultura Neo Geo | Shinkiro
IMDb | Soldado Universal 1992
Tekkenpedia | Bryan Fury
Wikipedia | Duke Nukem
YouTube | Street Fighter The Movie arcade gameplay
Retro Domination | Gaming with Van Damme
Jean-ClaudeVanDamme.be | Jean-Claude Van Damme in Video Games