

En los últimos años, y más concretamente, a lo largo del año pasado hemos podido ver cómo los libros de tématica zombie y vampírica se han propagado por las librerías como si fueran La epidemia del virus T. Por ejemplo, en sitios como la fnac, vampiros y zombies tienen sus propias secciones en las que podemos ver algunos títulos que parecen ser clones entre sí. No dudo que haya buenas historias entre ellos, pero lo que me saca de mis casillas es ver cómo las editoriales se lanzan en tromba a publicar lo que sea porque para aprovechar el tirón de lo que está de moda (y la dudosa calidad de estas obras es fácilmente apreciable con sólo leer las sinopsis y ver que son muy muy parecidas entre ellas). Pero aún llegan más lejos. Hace dos días, en la sección de libros de dicho establecimiento pude ver cómo habían puesto algunos videojuegos relacionados con el tema entre los libros. Me parece de vergüenza este ataque por parte de las tiendas para que compremos y compremos. Sé que ese es su objetivo, pero que no sean tan descarados.
Bueno, volviendo al tema de la originalidad de las últimas incorporaciones a estos 2 (ya manidos) géneros, que me desvío del tema, quiero dejaros con algunos de los títulos que he visto recientemente.
Vampiros

En el género vampirico nos encontramos títulos como: 'Oscuros', 'Medianoche', 'Adicción', 'Cazadores de sombras', y algunos superdescarados como 'Más allá del Crepúsculo'. Si os fijáis, los títulos llevan la misma dirección que la saga Crepúsculo de Stephanie Meyer (la gran precursora del boom vampírico que ahora vivimos y que calculo que durará hasta que salga la última película de la saga). Pero la cosa va aún más allá, y es que los grandes clásicos de la literatura de vampiros como las obras de Anne Rice o Bram Stoker se han publicado con portadas muy parecidas a las de la saga Crepúsculo, e incluso llegan más allá. Un clásico de la literatura inglesa como es Cumbres Borrascosas (que no tiene nada que ver con los vampiros) se ha publicado con una portada similar a las de Crepúsculo con un sello en la misma que pone: "El libro favorito de Edward y Bella (protagonistas de la saga de Stephanie Meyer)". Aquí ya estamos metiendo a grandes clásicos, obras maestras dentro del mismo saco que estas historias que en su mayoría no son más que refritos escritos para aprovechar una moda pasajera, y siento si ésto a alguien le duele pero la cosa es así de dura.

Zombies

En el género zombie encontramos, entre otras, las siguientes joyitas: 'Apocalipsis Island', 'Apocalipsis Z', 'Zombie Island', Zombie Planet', 'Septiembre Zombie' o 'Antología Z'. Aquí vemos que la falta de ideas, al menos en los títulos es más que evidente. Casi todos los títulos de las obras son iguales, y la cosa no cambia cuando echamos un vistazo a los argumentos en los que la cosa va poco más allá que zombies por todos sitios y sangre y muerte a raudales dando lugar a situaciones que dan más risa que otra cosa. Por ejemplo, me detuve a leer la sinopsis del título 'Apocalisis Island' donde la acción se desarrolla en Mallorca. Resulta que el virus se propaga en una cárcel la noche del 5 de enero. La sinopsis del libro termina con la siguiente frase: "La cabalgata de Reyes se convierte en una auténtica masacre". Qué quereis que os diga, pero ante tal situación uno no puede hacer más que reírse.
Sin embargo en el género zombie llegan aún más lejos que en el vampírico. Si en los vampiros vimos como metían a grandes clásicos dentro del mismo saco, aquí los zombies se meten literalmente dentro de ellos dejándonos perlitas como: 'Orgullo y prejucio y zombis' y 'LaZarillo'. Es decir, lo que nos presentan es la misma historia de los clásicos pero con zombies por medio. Otra forma de aprovechar esta moda que, en mi opinión, iniciaron libros como 'Zombi - Guía de Supervivencia' o 'Guerra Mundial Z', ambos de Max Brooks, títulos de referencia en este género y que no debes perderte si eres aficionado al mismo
(y olvídate de la bazofia que nos quieren vender ahora)
En fin, como conclusión final me gustaría decir que estas 2 modas no son más que el resultado de la crisis de ideas que azota a la industria del entretenimiento en general (cine, libros, música, videojuegos...) y que, viendo que la gente no es tonta y ante el miedo de que una decisión arriesgada les salga mal, las empresas intentan sacar el máximo partido de lo que tiene éxito intentando alargar su clímax el mayor tiempo posible y ésto es lo que nos está pasando ahora. Tampoco quiero decir que en esta avalancha de zombies y vampiros no haya buenos títulos. Claro que los hay, pero se pueden contar con los dedos de una mano. Lo que es seguro es que tendremos vampiros y zombies hasta en la sopa hasta que esta fiebre vaya decayendo y se vaya poniendo de moda otra cosa, porque así va ésto. Nosotros no elegimos lo que nos gusta, es la propia industria la que ya ha elegido eso por nosotros.